La doula de la doula…

La doula de la doula…

Es una realidad que todos los profesionales tienen días buenos y malos… días en los que sientes que no pisas el suelo por la felicidad y otros en los que sabes que diste todo y aún así no llenaste las expectativas de quien te observa.

Las doulas no estamos exentas de estas experiencias, y otra realidad es que sólo otra doula puede entender esos momentos.

 

Recuerdo un parto que califiqué de caótico, salí casi al borde del llanto. La noche anterior mi hijo estuvo algo enfermo y me desvelé. Este parto fue en extremo largo y lento, y mi compañera-respaldo no estaba disponible.

Fui y traté de hacer lo mejor posible, pero en algún momento de paz de la mamá me senté y me quedé dormida!!! Caótico.

Fueron unos minutos pero me sentí totalmente avergonzada y nada profesional. Aún más cuando lo que me despertó fue la voz del médico dando indicaciones para los siguientes momentos.

Abrí los ojos muy agitada, trataba de entender en qué me quedé, qué me perdí… en fin.

Después ya respiré, y seguí mi trabajo.

En los momentos siguientes fue un buen parto. Todo terminó bien, pero yo me sentía fatal.

Al salir del hospital me fui directo con mi doula, necesitaba apoyo o llegaría a casa totalmente derrotada y me esperaba un hijo en recuperación que seguro demandaría tiempo.

Llegué, lloré, hablé… ella sonrió y me contó un par de historias igual de vergonzosas. Y me dijo… todo está bien, te lo aseguro.

Días después la pareja agradeció el acompañamiento, dieron una opinión grata y jamás mencionaron el incidente.

Ese día gris se llenó de color con los comentarios de mi doula, ella me recordó frases como ‘sin ti no lo habría logrado’, ‘eres como un ángel’, ‘Mil gracias, tú me ayudaste mucho’… frases que en otros partos nos han regalado otras madres.

En las profesiones, como en el matrimonio se guardan los buenos momentos para darse fuerza en los malos, y de ese modo el día negro se hace más llevadero.

El piropo más grande que he oído fue ‘no sabía lo que una doula vale’ y mi doula me compartió su piropo más lindo, fue de un médico que la llamó de emergencia y al verla llegar le dijo ‘te vi llegar y supe que ya sería parto’.

 

¿Cuál ha sido tu más lindo piropo?

Comentario ( 1 )

  • El piropo más lindo fue cuando una mamá me dijo que le pondria mi nombre a su hija.

Haz un comentario